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Que dice la biblia sobre la Guerra Espiritual

// January 7th, 2009 // 3 Comments » // General, Guerra Espiritual

Hey sacerdotes,

Buscando informacion sobre la guerra espiritual he encontrado este articulo y creo es muy atinado para aquellos aficionados a este tema.   Es un articulo que presenta mucho balance acerca del tema. Espero que lo lean y lo pongan en su justa dimension. Por cierto abajo publico la pagina donde encontre el articulo.

Respuesta: Hay dos errores primarios cuando se habla de guerra espiritual: sobre-enfatizarla y subestimarla. Algunos culpan de cada pecado, cada conflicto y cada problema a los demonios que necesitan ser expulsados. Otros ignoran completamente la realidad espiritual, y el hecho de que la Biblia nos enseña que nuestras batallas son contra poderes espirituales.

La clave para el éxito en la guerra espiritual es encontrar el balance bíblico. Algunas veces Jesús expulsó demonios de la gente, y algunas veces sanó a la gente sin mencionar lo demoníaco. El apóstol Pablo enseñó a los cristianos a librar batallas contra el pecado en ellos mismos (Romanos 6), y a librar batallas en contra del maligno (Efesios 6:10-18). Efesios 6:10-12 declara, “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” Este pasaje nos enseña algunas verdades cruciales;
(1) Solo podemos estar fuertes en el poder del Señor,
(2) Es la armadura de Dios la que nos protege,
(3) Nuestra batalla es contra fuerzas espirituales de maldad en el mundo.

(1) Un poderoso ejemplo de esto es el arcángel Miguel en Judas verso 9. Miguel, como el más poderoso de todos los ángeles de Dios, no reprendió a Satanás en su propio poder, sino que dijo “El Señor te reprenda.” Apocalipsis 12:7-8 dice que en el final de los tiempos, Miguel derrotará a Satanás. Aún así, cuando se presentó su conflicto con Satanás, Miguel reprendió a Satanás en el nombre y autoridad de Dios, no en la suya propia. Es solo a través de nuestra relación con Jesucristo que nosotros, como cristianos, tenemos alguna autoridad sobre Satanás y sus demonios. Es solo en Su nombre que nuestra reprensión tiene algún poder.

(2) Efesios 6:13-18 nos da una descripción de la armadura espiritual que Dios nos da. Debemos estar firmes con (a) el cinturón de la verdad, (b) la coraza de justicia (c) el Evangelio de la paz, (d) el escudo de la fe, (e) el yelmo de la salvación, (f) la espada del Espíritu, y (g) orando en el Espíritu.

¿Qué es lo que estas piezas de la armadura espiritual representan para nosotros en la guerra espiritual?

Debemos hablar la verdad contra las mentira de Satanás. Debemos descansar en el hecho de que somos declarados justos por el sacrificio que Cristo hizo por nosotros. Debemos proclamar el Evangelio, sin importar cuánta resistencia recibamos. No debemos vacilar en nuestra fe, no importa cuán fuertemente seamos atacados.

Nuestra defensa principal es la seguridad de que tenemos nuestra salvación, y el hecho de que las fuerzas espirituales no pueden quitárnosla. Nuestra arma ofensiva está en la Palabra de Dios, no en nuestras propias opiniones y sentimientos. Debemos seguir el ejemplo de Jesús en reconocer que algunas victorias espirituales solo son posibles a través de la oración. Jesús es nuestro mejor ejemplo para la guerra espiritual.

Observa cómo Jesús manejó los ataques directos de Satanás: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a ÉL el tentador, y le dijo; Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está; No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.” (Mateo 4:1-11) La mejor manera de combatir a Satanás es la manera que Jesús nos mostró y que fue citando la Escritura, porque el diablo no puede manejar la espada del Espíritu, la Palabra del Dios Viviente.

El mejor ejemplo de cómo no comprometerse en una guerra espiritual fueron los siete hijos de Esceva. “Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo; – Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto.

Pero respondiendo el espíritu malo, dijo; -A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.” (Hechos 19:13-16). ¿Cuál fue el problema? Los siete hijos de Esceva estaban usando en Nombre de Jesús. Eso no es suficiente. Los siete hijos de Esceva no tenían una relación con Jesús, por lo tanto sus palabras eran carentes de cualquier poder o autoridad. Los siete hijos de Esceva se estaban basando en una metodología.

Ellos no se basaban en Jesús, y no estaban empleando la Palabra de Dios en su guerra espiritual. Como consecuencia, recibieron una humillante golpiza. Aprendamos de su mal ejemplo y manejemos las batallas espirituales como lo describe la Biblia. En resumen, ¿cuáles son las claves para el éxito en la guerra espiritual?.

Primero, que nos apoyemos en el poder de Dios, no en el nuestro. Segundo, reprendamos en el Nombre de Jesús, no en el nuestro. Tercero, protegernos con toda la armadura de Dios. Cuarto, librar nuestras batallas con la espada del Espíritu – La Palabra de Dios. Por último, debemos recordar que aunque libramos batallas contra Satanás y sus demonios, no cada pecado o problema es un demonio que necesita ser reprendido. “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó” (Romanos 8:37) http://www.gotquestions.org/Espanol/guerra-espiritual.html

Se confirma el viaje de la Dr. Rebecca Brown,

// February 20th, 2008 // 35 Comments » // Actividades Importantes, Guerra Espiritual, Rebecca Brown

 

A Dios gracias se ha confirmado el viaje de la Dr. Rebecca Brown, ya tenemos la fecha, para los días 18-21 de Junio en Santo Domingo.

Si deseas mas información, pues envíanos un emial por medio del comentario y ahí te pondremos al tanto de todo.

El Lugar será publicado más adelante,

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  (more…)

Una forma muy jocosa de hacer guerra espiritual,

// October 1st, 2007 // 21 Comments » // Guerra Espiritual

Saludos Sacerdotes,

Hace un tiempo atrás publiqué un estudio basado en el Espíritu de Leviatán,  y lo puse bajo la categoría guerra espiritual,  muchos hermanos han publicado sus comentarios,  y ayer un hermano llamado Ricardo Puentes M. con su glog http://seadiosveraz.blogspot.com/.

También publicó lo que yo llamaría un estudio biblico sobre la guerra espiritual. Pero lo interesante fue que después de leerlo decidí publicarlo en la primera pagina de mi blog, ya que estoy muy, pero muy de acuerdo con lo que él plantea  en el sentido de la verdadera guerra espiritual se hace al vivir una vida en obediencia a la palabra, sin tantas cosas raras.  También es súper cómica la forma en la que plantea acerca de que los “famosos ministros expertos en esta materia o demoniología” enfrentan dichas situaciones. Sacerdotes, este esta muy bueno, anímense a leerlo.

  1.      GUERRA ESPIRITUAL
¿Cómo hacerla….?Pelea la buena batalla de la fe,
echa mano de la vida eterna,
a la cual asimismo fuiste llamado,
habiendo hecho la buena profesión
delante de muchos testigos.
(1 Timoteo 6:12)

Tengo en mi poder un libro de Alfredo Díaz C, “pastor” de una iglesia en Bogotá, y quien asegura que tiene el llamado al “ministerio de la guerra espiritual”. (¡otro ministerio más que imagino que sumarán a los famosos “cinco ministerios”, más el “ministerio de la música”, etc. etc.!). Hubo una época en que yo creía que la guerra espiritual la hacían expertos en el tema, con una especie de “doble unción” o “triple unción”, y que eran válidas ciertas palabras como “!ato y encadeno…!” “hollo y te aplasto..”, “piso y remacho…”, “hollo la cabeza del cachorro”, “me cubro con la sangre de Cristo”, “anulo toda palabra en mi contra..”, y muchas más que aún son utilizadas como una especie de conjuros contra las huestes demoniacas y contra las maldiciones que profieren en nuestra contra algunos seres humanos.

Así pues, estando yo convencido de que la guerra espiritual era así, y necesitando a alguien que ejerciera este “ministerio de guerra espiritual”, algunos líderes y pastores de Asambleas de Dios me recomendaron a este hombre que, me dijeron, era experto “guerrero espiritual”. Y me regalaron su libro “Guerra Espiritual, en la tierra y las esferas celestes”.

Aunque el propósito de este artículo no es hacer crítica bíblica del libro mencionado, hay que mencionar que éste contiene afirmaciones que son muy conocidas y aceptadas por todos aquellos que están convencidos de haber sido llamados a lo que han dado en nombrar “ministerio de Guerra Espiritual..”

Dice, por ejemplo, el señor Díaz que “la guerra espiritual es necesario hacerla todas las veces que sea necesario, por el Pastor, Pastora, Evangelista, Profeta, Ministro, Apóstol, para que toda la tierra sea conquistada para el Dios Eterno Adonai, por el pueblo cristiano..” Pág. 98. (énfasis mío) Como casi todos los que aseguran haber recibido un “ministerio” o nombramiento especial directamente de Dios, Díaz asegura que el Señor le habló audiblemente.

El señor Díaz cuenta que, estando gravemente enfermo, en la mesa de operaciones, Dios le habló y le confirmó el punto exacto donde deberían operarlo. Dice que Dios le mandó decir esto a su cirujano y que, gracias a la información, él salvó su vida. Sin embargo, durante la operación, Díaz cuenta que se “salió del cuerpo” y pudo apreciar su operación.Sigue contando Díaz que su estado se complicó y Dios le habló de nuevo para que le diera instrucciones al personal médico.

Su estado era tan crítico que –dice Díaz- él hizo un pacto con Dios prometiendo servirle a Él si le salvaba su vida. A partir de ahí, Díaz dice que tuvo muchos encuentros con demonios, con los cuales peleaba porque ellos querían matarlo asfixiándolo por el cuello, además de afectar todos los demás aspectos de su vida. Para resumir el cuento, después de muchas experiencias místicas, Díaz asegura que fue llamado al “ministerio de guerra espiritual” y que desde entonces combate a los demonios ayudado por un “ejército de ángeles guerreros”. La experiencia del señor Díaz es muy común en todas las personas que aseguran tener este ministerio. Y su técnica también. Están convencidas de que pronunciando ciertas palabras, moviéndose de determinada manera, cantando ciertas canciones de compositores “cristianos”, haciendo ademanes de pisotear o esgrimir la Biblia como si ésta fuera una espada literal, pueden ellas vencer a los demonios y enviarlos “atados y encadenados” al infierno o a un lugar geográfico, como el Desierto del Sahara (me han dicho que los envían allá para que no molesten a ningún ser humano y sufran de calor, hambre y sed).
   
En términos generales, para cada “batalla” las instrucciones son las mismas: 1) Cubrirse con la sangre de Cristo; 2)Colocarse la armadura de Dios (hay que visualizar que uno se coloca una armadura), 3)Pedirle a Dios, en nombre de Jesús, que envíe un ejército de ángeles guerreros (otros simplemente dicen: “activo ángeles guerreros”); 4)Atar a los demonios.. (Hay que decir: “ato los demonios de tal o cual clase..”); 5)Pedirle al Espíritu Santo guía en la batalla en particular, y 6)vivir en Santidad.

La batalla hay que darla en voz alta que, según este “ministerio”, demuestra a los demonios y a Satanás que tenemos autoridad. También se aconseja para mayor efectividad a que la guerra la hagan varias personas que deben tomarse de las manos y cerrar un círculo marchando continuamente.

Esta “guerra espiritual” se hace, como ya se dijo, para desterrar a los demonios de territorios geográficos. Se asegura también que a Satanás hay que tenerle “respeto” porque es muy poderoso y la lucha contra él solamente la hará Miguel el Arcángel. El objetivo es “conquistar” territorios para Cristo y su iglesia, aquí y ahora, de tal manera que cuando llegue Jesús encuentre todo el territorio conquistado por la iglesia. Se acostumbra a hacer “guerra espiritual” alrededor de casas o zonas de vicio, en lugares donde ocurren tragedias, en hogares con problemas serios, etc.

También se hace “guerra espiritual” para luchar contra ciertos aspectos negativos de nuestra vida, ya sea un problema financiero o alguna tendencia pecaminosa especialmente difícil de vencer.

Algunas denominaciones, como las G12, han elaborado los famosos “Encuentros” donde se hacen estas liberaciones a un precio algo elevado que impide que la gente muy pobre pueda ser “liberada” de sus demonios.

Otras personas lo hacen gratuitamente y solamente reciben lo que el exorcizado quiera darles, aunque se espera que sean generosos con la dádiva. Otros hacen el rito a distancia y otros no cobran y sinceramente creen que están haciendo bien a la humanidad.También es increíble la cantidad “cristianos”, que usan contra otras personas ciertos conjuros “bíblicos” como: “te hollo, te ato y te encadeno”, “decreto ruina sobre tu casa por pertinaz y mentiroso”, etc.

Pero es mucho más sorprendente la cantidad de creyentes que están convencidos de que las palabras de estos “hombres de Dios” tienen poder sobre los verdaderos hijos de Dios. Cuando reciben estas maldiciones “bíblicas”, estos creyentes sinceros decretan ayuno y se centran en una “guerra espiritual” que –lo creen sinceramente- quitará poder a quien maldice y obtendrán para sí mismos protección especial divina.

Estoy consciente de que una orden de Cristo era “expulsar demonios”, pero esto poco o nada tiene que ver con lo que han llamado “guerra espiritual”; esto lo trataremos en otra ocasión. Por ahora, nos centraremos en lo que se llama “guerra espiritual” y que ha sido tomado de una afirmación de Pablo con base en la cual se han escrito millares y millares de libros.

¿Qué es la guerra espiritual..?
Antes que nada, es importante aclarar que la frase “guerra espiritual” no figura en la Biblia. En el texto de Efesios 6:12, la palabra que aparece es “lucha”, diferente a “guerra”. Veamos el pasaje:

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (Efesios 6:12)

Más que una “guerra”, el término utilizado aquí es “paló”, que señala una lucha cuerpo a cuerpo. La diferencia es sutil pero importante; el término “paló” indica una lucha individual, una lucha que es “cuerpo a cuerpo”.

Por otro lado, no hay en el texto nada que nos indique que en esta lucha el objetivo sea enviar a los demonios hacia algún desierto –espiritual o no-, sino que el pasaje nos insta a mantenernos firmes contra las asechanzas del diablo:

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. (Efesios 6:11)

Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, habiendo acabado todo, estar firmes. (Efesios 6:13)

La armadura de Dios tiene como objetivo equiparnos para resistir y seguir firmes hasta cuando todo haya acabado. La armadura debe ser nuestro vestido permanente, no es algo que nos pongamos únicamente para una ocasión. Una leída al texto completo, nos evidencia que en ningún lugar de este pasaje se menciona que debamos tomarnos de las manos haciendo círculos, ni tampoco que debamos dar cierto número de vueltas o pronunciar ciertos conjuros para esta lucha espiritual.

La instrucción es tomar la armadura de Dios para poder resistir los ataques del enemigo. En realidad, es el enemigo el que ataca. Nosotros simplemente contenemos el ataque y lo repelemos aguantando hasta que “haya acabado todo”.

La lucha dura lo que dura nuestra vida. Por tanto, no es consecuente asegurar –como aseguran estos falsos maestros- que la lucha espiritual es ocasional, es decir, cuando “atamos” demonios, cuando los “reprendemos” o cuando los expulsamos. Nuestra lucha espiritual es constante, permanente y abarca toda nuestra vida como cristianos, cobijando todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida. Veamos en qué consiste la armadura de Dios.

La armadura de Dios
Estad, pues, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, vestidos con la coraza de justicia. (Efesios 6:14)

La primera instrucción es ceñir nuestras caderas (cintura, lomos) con la verdad. La palabra griega usada aquí para “cintura”, es “osfús”, y señala más exactamente la región de las caderas; se usa por extensión para designar el “poder procreativo”. No hay duda alguna de que una de las partes más vulnerables en un combatiente, es su aparato reproductivo.

Un ataque directo a esa zona puede sacarlo inmediatamente de combate y dejarlo posiblemente estéril o muerto. En las técnicas marciales, para el combate cuerpo a cuerpo, se dan instrucciones precisas para proteger esta zona debido a su vulnerabilidad. Cuando el apóstol nos dice que ciñamos nuestras caderas con la verdad, nos muestra que con la verdad podemos evitar caer a la primera agresión, sin posibilidad alguna de regresar al combate.

Si no tenemos la verdad, será imposible resistir los ataques del enemigo. Éste podrá dejarnos muertos fácilmente.¿Y qué es la verdad…? ¿Dónde está..? Jesús nos lo dice:Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. (Juan 17:17)La verdad está solamente en la bendita Palabra de Dios, no en lo que digan los líderes religiosos. Ceñir nuestra cintura con la verdad, es dedicarnos diariamente al estudio de la Palabra de Dios, pidiendo guía al Espíritu Santo en oración y obedeciéndola. Nadie que conozca las Escrituras y las obedezca fielmente, podrá ser vencido por el enemigo.

Cuando Dios sacó a Israel de Egipto, entre las instrucciones para la cena de Pascua ordenó que cuando comieran la cena deberían estar “ceñidos”, con los pies calzados y con el bastón listo; y que deberían comer apresuradamente (Éxodo 12:11).

Es decir, deberían estar listos para la acción. Así, ceñirnos con la verdad significa reconocer la autoridad máxima de la Palabra y la disposición para entrar en acción con esa Palabra, obedeciéndola de inmediato. Quien no reconozca la autoridad suprema de la Palabra de Dios, no podrá ceñir sus lomos con ella…. y caerá rendido al primer embate de Satanás.

Después de ceñirnos con la verdad, Pablo dice que procedamos al siguiente paso: “vestidos con la coraza de justicia” (v 14)En una armadura, la coraza protege la región del pecho. Y aquí se nos dice que debemos proteger nuestro pecho con la coraza de justicia. ¿Cuál justicia…? ¿La humana o la divina…?La respuesta es obvia. Ningún ser humano puede definir lo que es justo o lo que no. Solamente a Dios le corresponde ese derecho.¿Será el mortal más justo que Dios? ¿Será el hombre más puro que el que lo hizo? (Job 4:17)Y para que no quede duda alguna:Y todas nuestras justicias (son) como trapo de inmundicia. (Isaías 64:6)Así, la coraza de justicia se refiere a la justicia de Dios, a la rectitud de Dios. ¿Por qué debemos proteger nuestro pecho con la justicia de Dios…? ¿Por qué no es otra parte la que debemos proteger con la justicia…?Analicemos otro pasaje donde se nos describe la coraza de justicia protegiendo nuestro pecho:Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. (1 Tesalonicenses 5:8) Ver Isaías 59:17

En la Biblia, la fe y el amor se encuentran en la región del pecho, el corazón. La fe es una condición del corazón. Creemos con el corazón, no con la mente:Porque con el corazón se cree para (para entrar en) justicia. (Romanos 10:10)Alrededor del mundo, existen millones de personas que confiesan su fe en Cristo y en la Biblia, pero sus confesiones quedan en el plano mental.

Lo que poseen no es la fe bíblica sino una aceptación mental, intelectual, de ciertos hechos y doctrinas. Aceptan intelectualmente que Cristo existió y que murió por nosotros. Pero esa aceptación intelectual no es fe bíblica. La fe bíblica produce un cambio vital y radical en la vida de quienes la profesan.La fe del corazón, la fe bíblica, siempre produce un cambio definitivo en quienes la profesan.

El verbo creer, cuando se asocia al corazón, siempre muestra una acción. Por eso Pablo dice: “Con el corazón se cree para (entrar en) justicia”. En casi todas las traducciones se evita colocar la frase “entrar en”, que aparece en el original, pero tiene una enorme importancia. Una cosa es creer intelectualmente en la significación de justicia, como un ideal abstracto, una aceptación mental, un concepto que puede aceptarse; y otra muy diferente es creer para entrar en justicia, o sea, creer de tal manera que produzca que toda nuestra vida entre en un ámbito diferente, logrando una transformación de nuestros hábitos, carácter y vida.

 No es suficiente con creer intelectualmente o aceptar mentalmente la existencia de Dios; los demonios creen y tiemblan (Santiago 2:19), es decir, los demonios saben perfectamente que Dios existe, pero eso nunca los moverá a cambiar su derrotero.

De igual manera, no es suficiente aceptar intelectualmente a Cristo reconociendo mentalmente los hechos de su vida, sacrificio, muerte y enseñanzas. Tenemos que creer “para entrar en” Cristo; nuestra fe –la verdadera- debe movernos –y seguro que lo hará- hasta sacarnos de nuestra vieja forma de vida para entrarnos a la que guía Cristo. La fe bíblica siempre, SIEMPRE, produce cambios. SIEMPRE se cree para entrar en Cristo y su justicia. La Palabra dice que “Porque de la abundancia del corazón habla la boca”. (Mateo 12:34)Esto significa que nosotros hablaremos de lo que esté lleno nuestro corazón. Cuando nuestro corazón no está rebosante de fe bíblica, lo que sale por nuestra boca revelará esto. Por otro lado, cuando nuestro corazón está lleno de fe, lo natural será que lo que confesemos con nuestra boca sea lo mismo que lo ha llenado: la Palabra de Dios.

No hay que olvidar que la fe no es creer en lo que a nosotros nos parezca, sino que ésta se origina únicamente en la Palabra de Dios, y tiene relación directa con ella: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. (Romanos 10:17)La única manera de que la fe se produzca en nuestros corazones es con la Palabra de Dios. Por este motivo, colocarnos la coraza de la justicia, significa que debemos proteger nuestros corazones con lo que Dios nos ha dicho en su Palabra.

Cuando uno protege su corazón con la justicia de Dios, está obrando y caminando según las órdenes de Dios, no de hombre alguno. Cuando uno protege su corazón con la coraza de la justicia divina, está siempre alerta para evitar llenar su corazón con instrucciones y preceptos que no estén sustentados escrituralmente. Solamente la justicia de Dios evita que nuestro corazón se corrompa con nuestra propia justicia.

Tristemente, millones de personas que aseguran ser cristianas reemplazan el estudio personal de las Escrituras con lo que les dicen y ordenan sus líderes espirituales. Nunca verifican con la Escritura lo que sus pastores les dicen desde el púlpito, y por esta razón nunca tienen una fe verdadera. Sencillamente, no pueden protegerse del enemigo porque no tienen puesta la coraza de la justicia. Sus corazones están llenos de justicia humana y tratan inútilmente de hacer ver como correcto lo que Dios detesta.Así que, ya hemos visto la importancia que tiene la Palabra de Dios desde el mismo inicio de nuestra vida de discipulado cristiano. Solamente ella, escuchada y obedecida, nos provee de la protección necesaria para resistir los ataques del maligno.

Así como de nada sirve el que la conozcamos y no la obedezcamos, tampoco podremos obedecerla si no la conocemos; la Palabra no puede actuar si jamás la estudiamos personalmente bajo la guía personal e invisible del Espíritu Santo.Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere. (Juan 16:13) 

Fíjense bien: Quien guía a la verdad no es quien se llame pastor, profeta, apóstol, líder, anciano, superintendente, diácono, etc., etc., etc. Jesús mismo nos dice que quien nos guiará de manera personal a la verdad –o sea hacia él mismo- es el Espíritu Santo. En la segunda parte analizaremos los restantes componentes de la armadura necesaria para la lucha espiritual contra el enemigo.

Dios los bendiga con pazRicardo Puentes M.
Septiembre 28 de 2007
 

El Espíritu de Leviatan o ORGULLO

// August 9th, 2007 // 25 Comments » // Guerra Espiritual

El orgullo, la arrogancia y la soberbia, se definen en un sólo, espíritu, cuyo nombre es Leviatán.

Este espíritu es la raíz de tos los pecados, debido a que fue el pecado que llevó a Satanás a rebelarse en contra de Dios. Una persona que camina con orgullo, puede caer en cualquier pecado. Cada vez que una persona se enorgullece, le recuerda a Dios la rebelión que ocurrió en el cielo. Hoy día, hay un sin número de personas que han caído en pecado y no se han vuelto a levantar por causa del orgullo que anida en su corazón.

Orgulloso: Uno que depende de sus habilidades, de lo que sabe y de lo que ha aprendido. Por esta razón, vive independientemente de Dios y de los demás.

Soberbio: Es aquel que tiene una excesiva estima de sí mismo y menosprecia a los demás. Es uno que se jacta de sus logros pasados y presentes, creyendo que todo lo que ha logrado es gracias a su propia fuerza; por lo tanto, no le da la gloria a Dios. A esto la Biblia le llama “vanagloria de la vida”.

Arrogancia: Es la actitud por la cual alguien que se siente superior, menosprecia a los demás; ya sea, por su nivel intelectual, por el color de su piel, por el país de origen o cualquier otra razón que lo haga sentir superior.Dios la resiste, la rechaza cara a cara, porque Él aborrece el pecado de arrogancia.

El orgullo y la soberbia son la misma esencia de la naturaleza diabólica, porque la persona con estas actitudes está negándose a obedecer la autoridad legítima de Dios. Esto, exactamente, es lo que Lucifer hizo cuando habitaba en el cielo. Estudiemos cómo Dios aborrece el orgullo.Proverbios 6.16, 17.


Es impresionante damos cuenta de que, muchas veces, hemos actuado con orgullo, soberbia y arrogancia, sin darnos cuenta que, con estas actitudes, estamos ultrajando a Dios. En cada persona, existe un nivel de orgullo, y de alguna manera, ha ultrajado a Dios, hiriendo su corazón.
Números: 15.30
Dios abomina toda persona altiva de corazón:
Abominable es para Jehová todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune”.
Proverbios 16.5
Autosuficiente
La persona autosuficiente pone su confianza en sus habilidades naturales. No le gusta trabajar en equipo, tiene un espíritu individualista. El autosuficiente considera que no necesita de los demás y siempre pone una excusa para no trabajar en grupo. Es un individuo que vive independientemente de Dios.

Perfeccionista El perfeccionismo es uno de los resultados de la soberbia, y refleja lo que hay en el corazón. Por ejemplo, la persona perfeccionista, nunca está conforme consigo misma ni con lo que hace, y tampoco se pone de acuerdo con los demás. El perfeccionista se pone metas o normas de exigencia por encima de lo normal; si las consigue, se siente superior; si por el contrario, no las consigue, se frustra, se critica y se menosprecia a sí mismo y a los demás.

Egoísta
Es una persona que trata de satisfacerse a sí misma, sin importarle los demás. Esto es un gran problema en el matrimonio y es la razón de muchos divorcios. El hombre orgulloso y soberbio llega a pensar que nada le va a satisfacer en esta vida. Trata de llenar su ego con dinero, fama, sexo y cualquier cosa que crea que puede saciarlo. Busca la auto-gratificación a toda costa y siempre está pidiendo más; nunca logra estar satisfecho.

Competitiva
Una persona a la que le gusta la competencia es soberbia, pues lucha por sobresalir y ser reconocida. Al competitivo, le gusta llamar la atención y conseguir los aplausos. Nuestra única competencia es contra nuestro viejo hombre, contra nuestra carne.

Rencorosa
La persona rencorosa tiene grandes dificultades para perdonar, no puede aceptar las ofensas porque hieren su ego. Es muy vengativa y siempre está preocupada por su reputación. Este tipo de persona prefiere razonar y complacer su orgullo antes que perdonar. Sin embargo, a una persona humilde la hieren y no le importa si la herida es grande o pequeña perdona fácilmente

Voluntariosa y ambiciosa
Esta gente siempre quiere hacer su voluntad. Dice frases como: “eso debería hacerse así” o “yo lo haría diferente y mejor”. Es ambiciosa y siempre quiere tener una posición de alto rango en el trabajo, en la iglesia y en todo lugar. Cada vez que se le manda a hacer algo, lo hace a su manera. Le cuesta creer en la palabra de Dios.


La incredulidad
es el producto de la soberbia en un grado avanzado. La persona soberbia se caracteriza por ser y trabajar independientemente de Dios; y también, por creer que en sus propias fuerzas, puede lograrlo todo y poseer las bendiciones de Dios por sí misma.Hay ocasiones en que nuestra fe no crece porque hay soberbia en nuestros corazones; porque dependemos mucho de lo que sabemos, y nos cuesta descansar en Dios.

Dios no nos va a usar por lo buenos que seamos o porque conozcamos mucho la Biblia. Dios nos va a usar por su misericordia y por su gracia.La soberbia es la raíz de todo pecado, la raíz de toda debilidad, la raíz de toda independencia de Dios; por lo tanto, probemos nuestro corazón, para identificar si tenemos orgullo en algún área de nuestra vida.Es contenciosa “Ciertamente la soberbia produce discordia, pero con los prudentes está la sabiduría”. Proverbios 13.10. Porque para satisfacer las demandas de su orgullo, está siempre tratando de probar que está en lo correcto. Siempre se está justificando y discutiendo para demostrar que es mejor y superior que cualquier otra persona, a la que pueda estar viendo como una amenaza.

El espíritu de orgullo viene desde que Satanás pecó y su corazón se enalteció en contra de Dios. Fue el orgullo lo que lo llevo a la destrucción. Se encontró en él pecado de iniquidad y orgullo, y por esa razón, Dios lo derribó de los cielos.

Leviatán: Significa Rey sobre los hijos de orgullo.
Cuando una persona es controlada o influenciada por el espíritu de orgullo o Leviatán, presenta tres características principales:

Terquedad.
Dureza de Cerviz.
Dureza de corazón.

Isaías 27.1El orgullo ciega a la persona, impidiendo que reciba y camine en el pacto que tiene a través de la sangre de Jesús. Algunas personas no tienen revelación de lo que es liberación, sanidad, prosperidad, fe y otras verdades que están en la Biblia. Se requiere humildad para recibir la revelación del pacto, y muchas veces, las personas no están dispuestas a humillarse. Por eso, hay muchas verdades hoy día que las personas no entienden, debido a que están cerradas a lo que Dios está haciendo. Es impresionante, ver a muchos creyentes rechazar el bautismo con el Espíritu Santo, a otros rechazar la liberación y a otros, partes del Nuevo Testamento. Ellos dicen: “mi denominación tiene la verdad”; estas expresiones hacen parte del orgullo religioso. El orgullo le dará batalla en todo lo que usted haga. Un consejo importante: Nunca se meta en contienda con una persona orgullosa, porque siempre habrá discusión debido a que la contienda es parte de su vida, es algo que lleva por dentro, y su satisfacción es ver humillada a la persona que se atreva a oponérsele. Toda persona contenciosa es orgullosa. La palabra de Dios nos enseña que Dios resiste a los soberbios.


Algunas personas no pueden recibir liberación del espíritu de Leviatán porque su reino está protegido con escudos.

Por ejemplo, algunas personas influenciadas por este espíritu, se protegen con espíritus de rechazo, lujuria, inseguridad, vergüenza, temor, espíritus religiosos y otros.

Todos estos espíritus se encuentran en una persona que tiene espíritu de orgullo. Algunas veces, las personas dan “razones” por las cuales son orgullosas. Todo el tiempo están levantando paredes para no dar amor ni darle el corazón a nadie.Lo más terrible de todo esto, es que la persona que tiene el espíritu de Leviatán, está tan cegada que no se da cuenta de que es orgullosa.Estas razones provienen de los espíritus (escudo del Leviatán), que están ejerciendo su tarea de protegerlo.Dios mismo tiene que romper ese corazón a través del padecimiento y del dolor para poder penetrar esa coraza. Hágase esta pregunta: Hay algún área de mi vida que es impenetrable, que la estoy cubriendo de alguna manera? El poder de Leviatán es roto, solamente cuando echamos fuera aquellos espíritus que lo protegen.

El orgullo es un espíritu que bloquea a una persona para que no pueda fluir en lo espiritual.A menudo, las personas a las que les cuesta mucho fluir en los dones del Espíritu Santo y la unción, son las que están batallando con el espíritu de Leviatán. Leviatán gobierna sobre algunos grupos que rechazan el bautismo con el Espíritu Santo y sus dones.El enemigo habla a la mente y al corazón de la persona orgullosa, dándoles razonamientos y excusas, tales como: “tú lo tienes todo, no necesitas nada más, no necesitas cambiar, tu denominación es la correcta y todo el mundo está mal, tú tienes la sana doctrina”.

Dios quiere cambiar eso por medio de su Espíritu Santo; pero nosotros, por nuestro orgullo, no lo dejamos.

El espíritu de orgullo en una persona, bloquea todo aquello que la pudiera llevar a cambiar para mejorar y ser diferente; bloquea su corazón para que, al momento de ser corregida, rechace la corrección y no pueda crecer espiritualmente, que es lo que sucede cuando una persona recibe la disciplina.Los demonios suman fuerza cuando se juntan (crean una cadena de ataduras en la persona, ayudándose mutuamente para mantener protegido al hombre fuerte. Si estas personas no buscan liberación, pueden permanecer atadas durante muchos años; pero, en el momento en que deciden humillarse y arrepentirse, el Señor puede y quiere obrar en ellas.Este espíritu es un dragón que se manifiesta a través de la lengua.
“Así también la lengua es un miembro pequeño pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!”


Santiago 3.5

Ésta es una referencia obvia al orgullo. Leviatán manifiesta lo que es a través de la lengua. Jactándose recordemos que el soberbio es uno que se jacta de sus logros, que exagera facultades y virtudes que no tiene, y siente en su corazón y dice con su boca que haría cualquier cosa, mejor que los otros. Mintiendo exageradamente.

Maldiciendo continuamente. La persona orgullosa siempre está hablando mal de otros y exaltándose a sí misma.

Hay dos fuentes que manifiestan el Espíritu de Leviatán, y éstas son:

La testarudez y La dureza de corazón
Porque se rehúsan a cambiar. Tienen una luna de miel con el pastor y la iglesia mientras no se les dice nada que los contraríe. Cuando se les dice la verdad, se van. Cuando las hieren, se van, porque no soportan la presión de ser líderes ni la presión de servir.Hay muchos líderes que se rehúsan a cambiar cuando hay un nuevo mover del Espíritu que está siendo desatado en el cuerpo de Jesús; líderes que aman más las denominaciones, las tradiciones, los patrones, la seguridad de su trabajo como pastor que la voluntad de Dios.

Éstos se rehúsan a cambiar, siguen con sus tradiciones y dogmas, invalidando la Palabra de Dios. Muestran una gran resistencia al cambio, y todo esto, no es otra cosa que una manifestación del espíritu de Leviatán.
Una señal de que usted está creciendo espiritualmente en un lugar, en el ámbito personal y familiar, es que hay cambios en su vida.

Los cambios son señales de que Dios está trabajando en su corazón y que usted no lo está resistiendo; si está cambiando, regocíjese.Una persona influenciada con el espíritu de Leviatán, tiene su corazón endurecido, y por eso, no puede ser sensible a la voz de Dios.El endurecimiento del corazón es causa de las heridas emocionales del pasado y de la práctica del pecado continuo. Esto lleva a la persona orgullosa a endurecer su corazónCuáles son los espíritus relacionados con Leviatán?

  • Ira
  • Brujería
  • Arrogancia
  • Perfeccionismo
  • Contención
  • Rebeldía
  • Desobediencia
  • Vanidad
  • Independencia
  • Adivinación
  • Mentira
  • Rechazo
  • El orgullo es la raíz de todos los pecados.
    El orgullo es creerse mejor que los demás. La persona orgullosa ultraja a Dios, es abominable, repugnante y ofensiva delante de sus ojos.
    El espíritu de Leviatán es el rey de los orgullosos.
    Las tres características principales del espíritu de orgullo son: la terquedad, la dureza de cerviz y la dureza de corazón. El orgullo es el mayor obstáculo para recibir la revelación de la Palabra.Hay un sin número de espíritus que se relacionan con el espíritu de Leviatán, tales como: ira, rebelión, mentira, independencia.

Si una persona orgullosa no se arrepiente del orgullo, pasará por situaciones difíciles en su vida.

La manera de vencer el orgullo es por medio de la humildad y el servicio.
El Señor nos puede hacer libres del orgullo.

Nota: Tomado desde el blog TIEMPOS DE ORACION

http://tiemposdeoracion.blogspot.com/2007/08/leviatan-de-orgullos-soberbias-y.html

Atrapando al Ladrón Invisible

// April 14th, 2007 // 10 Comments » // Estudios Biblicos, Guerra Espiritual

Hey Sacerdotes, este articulo esta muy bueno,  manos a la obra, atrapemos  al ladron invicible, sobre todo con el poder de nuestro Dios,,

 

 

Aleluya.


Atrapando al Ladrón Invisible

 

“porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”  Efesios 6:12

 

“Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”  1 Pedro 5:8

 

[Jesús hablando]  “El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”  Juan 10:10

 

Sabe, la única cosa que yo, Rebecca, no puedo soportar ¡es un ladrón!  Alguien que este dispuesto a robar lo que alguien más ha trabajado duro para obtener es absolutamente detestable a mis ojos.  Los ladrones siempre merodean y roban bajo la cubierta de la oscuridad, o de una forma en que nadie más pueda ver que están robando.

Es muy difícil atrapar a un ladrón.  Todas las grandes tiendas en América tienen un personal completo contratado para caminar en la tienda continuamente, vestidos con ropa normal, con un propósito – atrapar a los ladrones.

El ladronismo es un problema en todo el mundo.  Sin embargo, nosotros como Cristianos tenemos un problema aún más difícil. ¡El gran ladrón que opera en nuestras vidas es invisible! Es difícil atrapar a un ladrón regular,  ¡pero atrapar a uno invisible es casi imposible!

 

Jesús nos dijo que hay un ladrón que busca robarnos y aún destruirnos y matarnos si puede.  ¿Quién es ese ladrón? SATANÁS.  Las escrituras citadas arriba hacen muy fácil de entender que el ladrón en nuestras vidas es invisible.  Nuestra lucha no es contra algo que podamos ver, porque Satanás y sus demonios no habitan el reino físico, son espíritus, y como tales son invisibles a nuestros ojos.  No suena como una batalla justa, ¿verdad?  Sin embargo, Jesucristo proveyó una manera en la que podemos lidiar con este ladrón invisible si simplemente obedecemos Su palabra.  Sé que esto puede sonar como material antiguo para algunos de ustedes, pero el Señor me ha recordado agudamente que es necesario regresar a lo básico regularmente.

Los seres humanos olvidamos tan rápidamente, ¡especialmente cuando no podemos ver algo!  Un buen soldado continuamente regresa y practica con sus armas.  Afina su habilidad a menudo para estar en condición óptima.  No simplemente aprende a disparar su arma y nunca la usa otra vez hasta que esta frente al enemigo.

Si ese fuera el caso, sería muerto en combate muy rápido.  Desgraciadamente, eso es exactamente lo que les pasa a los Cristianos.  Son derrotados, robados y muertos o terriblemente heridos en combate porque no entrenan continuamente con sus armas.

 

Ya que nuestro ladrón es invisible, podemos pensar en él y estar alerta a sus obras por unas pocas semanas o meses, pero olvidamos rápidamente.

¡Oh, qué olvidadizos somos!  Estamos tan ocupados con todo aquí en este mundo físico, que no tomamos el tiempo o la energía para estar listos en el mundo espiritual.  Tan pronto olvidamos estar alerta a las obras del ladrón, el salta al momento y nos roba.  Muchas veces ni siquiera reconocemos que nos está robando, por ello, no lo atrapamos o lidiamos con él.

 

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”  Santiago 4:7

 

[Jesús hablando]  “Os doy potestad de pisotear serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.”  Lucas 10:19

 

“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

    17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”  Romanos 8:16-17

 

¡Jesús nos ha dado autoridad en el mundo espiritual!  Tenemos autoridad sobre el ladrón en Su nombre.  Nosotros los Cristianos somos coherederos con Cristo, ¡pero demasiadas veces actuamos como perritos castigados según el ladrón nos ataca!  Es tiempo de que nos pongamos de pie y tomemos autoridad sobre el ladrón.

Dios nos ha dado autoridad sobre Satanás y su reino a través del nombre de Jesucristo.  El problema es, que muchos Cristianos viven sus vidas completamente inconscientes de las obras del mundo espiritual en sus vidas.  Ignoran como opera su enemigo, ¡ignoran todo lo que puede hacer en sus vidas!

 

Muy bien, así que Jesús nos dijo que hay un ladrón que nos roba, y que ese ladrón es Satanás.  ¿Qué podemos hacer con este ladrón?

 

“¿No se desprecia al ladrón,  aunque solo robe por comer cuando tiene hambre?”  Proverbios 6:30

 

Una vez más, ¿Quién es el ladrón? SATANÁS.  ¿Necesita comer Satanás? ¡Ciertamente no!  Él no tiene un cuerpo físico; por tanto nunca está hambriento en el sentido físico.

 

“Y si es sorprendido, pagará siete veces: tendrá que entregar cuanto tiene en su casa.”  Proverbios 6:31

 

Cuando el reino de Satanás nos roba, tenemos el derecho legal de tomar autoridad sobre los demonios en el nombre de Jesús, y mandarlos a que nos devuelvan lo que nos han robado, ¡aún siete veces!

El problema está en reconocer cuando el ladrón nos está robando.  La mayoría del pueblo de Dios no reconoce cuando el ladrón está operando en sus vidas.  Algo les es robado, y van llorando al Señor, pidiéndole que se los devuelva.  Sin embargo, con la autoridad viene responsabilidad.

Tenemos la autoridad en el nombre de Jesús, así que es NUESTRA responsabilidad lidiar con el ladrón.  Es nuestro trabajo, ¡no del Señor!  Dios nunca le roba a nadie, pero a menudo es culpado de ello.

 

Nuestro tiempo aquí en la tierra es para ser usado por nosotros no solo para difundir el evangelio, sino que también es un tiempo para que aprendamos a reinar con Cristo como Sus coherederos.  ¡Es nuestra responsabilidad reinar sobre el reino de Satanás en nuestras vidas aquí en la tierra!  Es nuestra responsabilidad mandarle al ladrón a que nos devuelva lo que nos ha robado.  El Señor no nos robó: Satanás lo hizo.  El pueblo de Dios pasa el tiempo clamando a Dios, pidiéndole que les devuelva lo que ha sido robado, cuando es su propia responsabilidad tomar autoridad sobre el ladrón en el nombre de Jesús y forzarlo a que devuelva lo que ha robado – en algunos casos, ¡aún siete veces!  ¿Cómo hacemos esto?  Tenemos que hablar en voz alta, porque así es como interactuamos con el mundo espiritual – a través de la palabra hablada.

 

Miremos a este principio más profundamente.  Para hacerlo, necesitamos empezar desde el principio, de regreso a Génesis en el tiempo de la creación.

 

26     “Entonces dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra».


27 Y creó Dios al hombre a su imagen,   a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

28 Los bendijo Dios y les dijo: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la tierra ».’”    Génesis 1:26-28

 

Como ya sabemos, Adán y Eva pecaron y por ello dieron dominio sobre ellos a Satanás.  Pero Dios no se dio por vencido en la humanidad.  En lugar de ello, aún cuando habló juicio sobre Adán y Eva, también dio la promesa de un Mesías que un día vendría y reestablecería el dominio del hombre sobre Satanás. (Génesis 3:14-16)  Más tarde, Dios levanto a gente escogida a través de quienes Él envió al Mesías, Jesucristo.

Este pueblo, los descendientes de Abraham, recibieron promesas, de parte de Dios de que si lo obedecían, se les daría dominio sobre Satanás y la tierra.  Al final, Dios los guió a la tierra prometida de Canaán y les dio posesión de ella.

David resumió la autoridad dada por Dios como sigue:

 

“digo: «¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria,
y el hijo del hombre para que lo visites?»


Lo has hecho poco menor que los ángeles
y lo coronaste de gloria y de honra.


Lo hiciste señorear sobre las obras de tus manos;
todo lo pusiste debajo de sus pies.”   Salmos 8:4-6

 

Satanás y todos los demonios fueron creados por Dios.  Son parte de “la obra de Sus manos.”  Por lo tanto hemos de tener dominio sobre ellos.

 

Cuando el tiempo se cumplió, Jesucristo vino a la tierra.  A Jesús se le refiere como al segundo o último Adán en Corintios 15:45-49.  Esto es porque fue el segundo hombre sin pecado que caminó en la tierra.  Recuerde, Adán no tenía pecado antes de la caída.  Caminó por la tierra por un período de tiempo sin pecado, luego cayó.

¡Jesús nunca cayó!  Él fue completamente sin pecado.  Fue a la cruz a pagar el precio de nuestro pecado y ganar la Victoria final sobre Satanás por nosotros.  Después de su muerte y resurrección, Jesús les dijo a Sus discípulos:

 

“Jesús se acercó y les habló diciendo: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.”  Mateo 28:18

 

¡Aleluya!  Lo que el hombre nunca pudo hacer, Dios lo hizo por nosotros.  Jesucristo tomó control otra vez de aquello que se había perdido en el jardín del Edén.  A la vez, nos dio entonces autoridad en Su nombre.  Mire lo que Jesús dijo en los siguientes versículos:

“Os doy potestad de pisotear serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.     20 Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.”    Lucas 10:19-20

 

“Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios…”   Marcos 16:17

 

Es claro que Satanás y los demonios están sujetos a nosotros a través del nombre de Jesucristo.  Sin embargo, esto no es todo.  Dios nos ha dado mucho más.  Literalmente, ¡somos coherederos con Jesús!  Fuimos designados para reinar.

 

“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”  Romanos 8:16-17

 

¿Cómo somos glorificados con Cristo?  Esta es una maravilla y un misterio, el plan que Dios ha tenido desde el principio.  Pablo nos los explica aún más:

   “A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las insondables riquezas de Cristo,

     y de aclarar a todos cuál sea el plan del misterio escondido desde los siglos en Dios, el creador de todas las cosas,

     para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.” Efesios 3:8-10

 

Por favor note que la sabiduría de Dios y Su plan eterno es ser dado a conocer al reino de Satanás a través de nosotros, la iglesia.  ¿Cuál es este plan exactamente?  Es que nosotros, los siervos de Jesucristo, lleguemos a ser no solo sirvientes, sino también coherederos con Cristo.  ¡Somos realeza!

 

Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”  1 Pedro 2:9

 

 Palabra fiel es esta:  Si somos muertos con él, también viviremos con él;
si sufrimos, también reinaremos con él;    si lo negamos, él también nos negará. 

2 Timoteo 2:11-12

 

“  . . . Al que nos ama, nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre    y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre, a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.”   Apocalipsis 1:5-6

 

“En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores.”  Apocalipsis 19:16

 

¿Quiénes son los reyes y señores?   ¡NOSOTROS”  En Cristo Jesús, hemos sido hechos reyes en el reino de Dios.  Dios ha escogido impartirnos la victoria que Jesús ganó en la cruz.  ¿Qué hace un rey?  Reina.  La escritura es clara que el propósito de un gobierno establecido por Dios es controlar el mal.  Ese es el propósito de un rey.  Mire la siguiente escritura:

 

“Sométase toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad que no provenga de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

    2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

    3 Los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno y serás alabado por ella.”   Romanos 13:1-3

¡Un rey es un rey muy pobre si no puede controlar al ladrón de su tierra! Por esto es que Jesús le dijo a sus discípulos y a nosotros de que nos daba todo poder sobre el enemigo a través de Su nombre.  Somos parte de Cristo, Su cuerpo.

Jesucristo es la cabeza, y nosotros formamos el resto del cuerpo (1 Corintios 12:12-31)  Como cabeza, Jesús da a Su cuerpo  la autoridad en Su nombre de gobernar sobre Satanás y su reino.

Por tanto, es nuestra responsabilidad tomar esa autoridad y lidiar con el ladrón.  Estamos en entrenamiento aquí en la tierra para ser reyes y gobernantes.  Si no gobernamos sobre el ladrón, entonces no somos reyes.

 

Un Ejemplo De Una Experiencia Con El Ladrón

 

El mayor problema con este ladrón invisible es reconocer exactamente cuando nos está robando.  Por eso es que en la escritura en proverbios dice, “cuando es sorprendido…”

 

Es nuestro trabajo estar conectados al Señor, orando diariamente, pidiéndole as Espíritu Santo que nos alerte de cualquier actividad del ladrón en nuestra vida.  Sólo el Espíritu Santo nos puede mostrar cuando el ladrón nos está robando.  Muchas veces, si caminamos cerca con el Señor, nos mostrará que nos está robando en el acto mismo.  A veces lo descubriremos más tarde.  Déjeme darle un ejemplo de nuestras propias vidas.

 

Aquellos de ustedes que han leído nuestros libros saben que mi esposo, Daniel, vino al conocimiento del Señor a través del martirio de su primera esposa, Kai.  Hasta este día, él solo tiene dos cosas en su posesión que le pertenecían a  Kai.  Una es su Biblia, y la otra es un reloj que ella le regaló para su cumpleaños.  Sin necesidad de decirlo, ambas cosas son muy queridas por el.

 

Un día, teníamos unos visitantes y nos vestimos y salimos a cenar.  Daniel usó su mejor reloj, el que Kai le había regalado.  Cuando regresamos a la casa, al llegar al estacionamiento, para nuestra tristeza nos dimos cuenta de que unos jóvenes locales habían cortado nuestra cerca de púas para montar sus four-wheelers (vehículo de juego de cuatro ruedas) en nuestro pasto.

Todo nuestro ganado se había escapado por el gran agujero en la cerca.  Desafortunadamente teníamos un número de becerros recién nacidos, y sabíamos que teníamos que reunirlos con sus madres rápidamente o morirían.  Estaban dispersados por todas las montañas de alrededor en sus densos bosques.  La oscuridad cayó según nos dividimos para buscar al ganado y rodearlos para traerlos de regreso al paso.  Nos llevó toda la noche completar esta tarea. Estábamos totalmente exhaustos para cuando todo el ganado estaba de regreso en el pasto y habíamos terminado de reparar la cerca.  El amanecer estaba empezando cuando caminamos de regreso a  casa.

 

Al llegar a la casa, para su horror, Daniel descubrió que en algún lugar en el lado de las montañas, en la densidad del bosque, su reloj se había destrabado y se había caído de su muñeca.  Sin duda alguna se había prendido a alguna de las viñas de bayas. ¡Estaba tan desalentado por la pérdida de ese reloj!

¡Pero yo estaba enojada!  Instantáneamente el Señor me mostró que Satanás había robado su reloj.  Fueron los demonios del reino de Satanás los que habían influenciado a esos muchachos a que cortaran nuestra cerca.  Habían estado causando  todo tipo de problemas en los ranchos de  alrededor en las semanas anteriores antes de que decidieran causarnos problemas.  ¡La pérdida del reloj de Daniel no era solo un accidente!  ¡El ladrón lo había robado!  Inmediatamente, salí para poder estar sola, y le empecé a gritar al ladrón.

 

“Satanás, ¡¡¡en el nombre de Jesús tomo autoridad sobre ti y todos tus repugnantes demonios!!!  En el nombre de Jesucristo te mandó a que envíes a tus demonios a ese bosque y encuentren el reloj de Daniel.  ¡Tú eres el que ha estado motivando a esos muchachos a todo tipo de vandalismo! ¡¡¡ REGRESARÁS EL RELOJ DE DANIEL HOY!!!  ¡En el nombre de Jesús te ordeno que lo hagas!”

 

Durante los próximos tres días, en cada momento libre que tuviera, le gritaba a Satanás y a sus demonios, ordenándoles que regresaran el reloj de Daniel.  Recuerdo que el segundo día Daniel salió y me pregunto qué estaba haciendo.  Cuando le dije, me respondió, “Oh Rebecca, eso es imposible, el reloj ya no está y no hay nada que podamos hacer al respecto.”  Pero yo no me daba por vencida.  ¡Estaba determinada a que el ladrón se doblaría a la autoridad que yo tenía en el nombre de Jesús!

 

Ahora, cuando regresamos a la casa el primer día, Daniel se quitó las botas y las dejó en la sala al lado de su silla.  Más tarde ese día las recogí y las puse en su closet.  YO SÉ que no había nada dentro de las botas.  De hecho, nuestra visitante las había apartado del camino antes de que yo las pusiera en el closet y sabe sin ninguna duda que no había nada en esas botas.

 

Al final del tercer día, Daniel fue a ponerse sus botas, y ahí, en el dedo pulgar de una de ellas ¡estaba su reloj!  ¡Alabado sea Dios!  El ladrón tuvo que obedecer a la autoridad que yo tenía en el nombre de Jesús.  No sé donde esos demonios encontraron el reloj finalmente, ¡pero lo encontraron y lo regresaron a nuestra casa!

 

Obviamente, en este caso no tenía necesidad de mandarles que lo devolvieran siete  veces, ya que sólo necesitábamos un reloj devuelto.  Pero cuando Satanás le roba, usted puede, en ocasiones según el Señor le guíe, mandarle a que le devuelva siete veces lo que le ha robado.

 

¿Cómo sabe si Satanás le está robando?  Solo cuando el Señor le muestra que lo ha hecho.  Recuerde, este ladrón es invisible así que no lo podemos ver, sólo el Señor lo puede ver. 

Estamos completamente dependientes en el Espíritu Santo para que nos diga.  Pero si no estamos alerta a la posibilidad de que el ladrón puede trabajar en nuestras vidas, nos perderemos la guía del Señor cuando el ladrón nos robe.  Por esto es muy importante que desarrollemos y mantengamos una relación con el Señor para que nos pueda hablar cuando sea necesario.

 

PERO, hay ocasiones en las que nosotros nos equivocamos.  Cuando actuamos erróneamente, entonces le damos al ladrón el derecho legal de robarnos.  Le podemos ordenar todo el día que nos deje de robar y que nos devuelva algo y el no tendrá que obedecernos.  Para un estudio más profundo acerca de esto, vea nuestro libro Maldiciones sin Quebrantar, Capítulo 8.

 

Les urjo, hermanos y hermanas, siempre recuerde que nuestra batalla no es contra carne ni sangre.

Es contra un reino invisible que es muy real, y que puede alcanzar nuestras vidas y afectar todo lo que hacemos y todo lo que tenemos.  Somos completamente dependientes de que nuestro Señor nos revele las obras del enemigo en nuestras vidas.  Estemos alertas y continuamente en comunión con el Señor para que nuestro capitán nos guíe a lidiar exitosamente  con en ladrón en nuestras vidas.

 

Guerra Espiritual, Orando delante de las Huestes Celestiales

// February 22nd, 2007 // 3 Comments » // Guerra Espiritual

ORANDO DELANTE DE LAS HUESTES CELESTIALES

“Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era de millones de millones.” Apocalipsis 5:11

Las realidades que dominen nuestro pensamiento deben ser las prioridades de la eternidad y del mundo espiritual. ¿Es usted un cristiano en creencia, pero un agnóstico en la práctica?

¿Actúa como si la hueste celestial existiese, o está atado al pensamiento terrenal como un pagano?

Un día usted va a morir. ¿Despreciará las quimeras del sueño que ahora llama realidad?

 Jesús atravesó las paredes en su cuerpo de resurrección (Lucas 24:36,37), porque él era lo sólido, y las paredes eran simples objetos nebulosos y etéreos.
La próxima vez que asista a una reunión de oración escuche cómo oran los creyentes. En la mayoría de los casos los santos presentes no parecen estar conscientes de los que esta sucediendo en el mundo invisible.

Dirigirse al Dios vivo sobre su trono es algo que debe infundir temor reverente. Su poder se despliega por medio del servicio de millones de ángeles.
Cuando oramos, lo hacemos en la presencia de la majestad en lo alto rodeado de una gran”nube de testigos” (Hebreos 12:1).
Considere estas sabias palabras de Salomón: “No te des prisa en tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras” (Eclesiastés 5:2). No sorprende que la Biblia diga también:

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos” (Romanos 8:26). Esto no significa que debamos ser tímidos cuando oremos. Debemos hacer oraciones teniendo presente “la grandeza de Dios”.

Considere el Salmo 2:8 donde el Padre habla a su Hijo: “Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.” La oración de un ser humano puede alterar la historia logrando que legiones de ángeles ministren la tierra. Si realmente comprendiésemos esta verdad, oraríamos con intensidad y oraríamos constantemente. “Tiene una mente tan celestial que no sirve para lo terrenal.” dice un viejo clisé.

Pero ¿será cierto? Es bien cierto que se aplica a alguien metido en un misticismo religioso inducido por las drogas. Sin embargo, es falso cuando se aplica a un creyente que camina en fe y en obediencia a Dios.
Los santos con mente celestial en la Biblia cambiaron el curso de la historia. Hebreos 11:16 habla de los héroes de la fe en estas palabras: “Pero anhelaban una [patria] mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.”
 ¿Estaremos preparados para pagar el precio por la victoria sobre nuestras ciudades? Hay un alto precio que pagar en disciplina personal, oración y obediencia. Nunca estaremos dispuestos a tomar la cruz a menos que hayamos visto la eternidad y la majestad del carácter de Dios, y su propósito eterno para la humanidad. “Jesús…por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz” (Hebreos 12:2). ¿Para qué vivimos?
La vida es corta. Demasiado corta para pasarla en una búsqueda ansiosa de seguridad. Tenemos identidad como criaturas singulares de Dios, y seguridad como sus hijos amados. Ahora tomemos una aventura con Dios que comienza llevando el evangelio al mundo, y se extiende hasta una eternidad que estará llena de sorpresas gratas.

Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

El apóstol Pablo, escribíendoles a los corintios, después de algunos de los momentos más oscuros de su vida, expresó lo siguiente: Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que ven, sino las que no se ven son eternas (2Corintioss 4:16-18).

Para comprender mejor la realidad del reino invisibles, veamos con mayor profundidad un aspecto de “las cosas que no se ven”: la existencia y actividades de los ángeles

Guerra Espiriutal, La Mente

// February 22nd, 2007 // 9 Comments » // Guerra Espiritual

Hey sacerdotes,
esto esta muy interesante, prestenle atencion, estudienlo, me ha ayudado mucho..

1. ELLOS PERSONIFICAN A DIOS EN NUESTROS PENSAMIENTOS

“Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.” – 2 Corintios 11: 14-15

Los espíritus religiosos se manifiestan a la gente como una “voz interna” de Dios. Elos vienen como “ángeles de luz” diciéndoles a algunos: “Tú eres especial para Mí.” “Tú eres diferente de otros. Te daré conocimiento especial – una asignación especial.” Ellos halagan a la gente con estas palabras, incitándolos al orgullo espiritual. Así es como nacen generalmente las sectas.

Los espíritus también personifican al Espíritu Santo, y tratan de infligir un gran sentimiento de culpa. En vez de traer convicción amorosa, ellos golpean con acusaciones tales como qué malvados e indignos somos.

II. ELLOS PERSONIFICAN NUESTROS PROPIOS PENSAMIENTOS – Utilizando nuestras propias expresiones

Pensamientos extremadamente negativos – “Soy un desastre” – “Soy fea” – “Soy indigno” – “Nunca tendré éxito” – “Dios no me ama” – “Soy un desubicado. No le importo a nadie.”

Pensamientos de orgullo – “Soy mejor que los otros” – “Soy más viva que ella” – “Soy más espiritual que ellos” – “No necesito a nadie”

Pensamientos de rebelión – “Tengo el derecho de hacer lo que quiero con mi vida” – “Nadie me va a decir lo que tengo que hacer”

Pensamientos de odio – “Nunca los perdonaré porque . . .” – “Quiero que ellos sufran como me hicieron sufrir a mí.”

Pensamientos de suicidio – “Estaría mejor muerto” – “Total, a nadie le importa si me muero” – “Ellos se entristecerán cuando me muera” – “¿Y si me estrello con el auto?”

(¿Son estos pensamientos siempre satánicos? No. Pero muchos tienen su origen en los demonios.)

III. ELLOS PERSONIFICAN LA PRESENCIA DE SATANAS

Muchas veces los espíritus Toman alguno de los nombres del Diablo y confrontan a la víctima como el mismo Satanás. Ellos tratan de intimidar a la persona inyectando miedo por creer que están siendo confrontados por el “príncipe de este mundo.” Ellos dicen: “Yo soy fuerte y tú eres débil” – “Te voy a atormentar hasta que te rindas – sométete a mí y me detendré.”.

Con la esperanza de paralizar a la víctima y sumirla en la inactividad, ellos frecuentemente dicen: – “Dios no te puede ayudar – Te voy a destruir.”

IV. LA BATALLA DE LA MENTE Y LA VOLUNTAD

Satanás sabe que si él logra convencernos o intimidarnos a través de alguna de estas formas de ataque, él tendrá una gran ventaja. El trata de controlar nuestra mente y voluntad con mentiras y engaño.

Si estamos enterados de sus tácticas, vamos a poder discernir cuando esos ataques vienen contra nosotros. Estos ataques son mucho más engañosos de lo que parecen. El hecho de que se manifiesten en nuestros pensamientos los hace muy personales. Estamos acostumbrados a permitir que nuestros pensamientos nos dirijan. Lo que debemos hacer es aprender a examinar los pensamientos que nos surgen con la Palabra de Dios. Tengan los pensamientos su fuente en nuestra carne o en los demonios, examinarlos a la luz de la Palabra es siempre una defensa efectiva.

La autoridad Espiritual

// February 22nd, 2007 // 1 Comment » // Guerra Espiritual

AUTORIDAD ESPIRITUAL

 

Para poder ejercer algún tipo de autoridad, uno debe representar una fuente que pueda respaldar   (y esté dispuesta a hacerlo) la autoridad representada con una reserva adecuada de poder.

1. EL LLAMADO A EJERCER AUTORIDAD

  • Lucas 9:1,2,6 – Los discípulos
  • Lucas 10:19 – Los setenta
  • Mateo 28:18-20 y Marcos 16:17-20 – Todos los creyentes
  • Romanos 16:20 – Todos los creyentes
  • Santiago 4:7; 1 Pedro 5:8,9; Efesios 6:10-18 – Todos los creyentes

 

2. LAS CONDICIONES NECESARIAS PARA EJERCER AUTORIDAD

  • FE – arraigada en Jesucristo (Mt. 16:16,18,19)
  • UNIDAD – de creencia y propósito (Mt. 18:19)

 

3. LA MANIFESTACION DE AUTORIDAD

  • Las Llaves del Reino – atar y desatar lo que Dios ya ha atado o desatado. Esto va parejo con el conocimiento de la voluntad de Dios, no dirigido por nuestros deseos. (Mt. 16:19) (Nota: La palabra griega “atar” significa “poner límites” – el sentido puede ser restringir o limitar mediante la autoridad de Dios la actividad del enemigo o bien volverlo impotente. La palabra griega “desatar” significa deshacer, destruir, disolver o desactivar – el sentido puede ser deshacer la obra del enemigo, destruir sus fortalezas o poder, disolver o desactivar lo que sea que el enemigo ha establecido.)
  • Demostrando la presencia del reino de Dios – Ministrando en poder (Mt.12:28) (Personalmente, estoy comprometido a llevar la presencia del reino de Dios, Su poder y autoridad conmigo cuando sea o donde sea que yo ministro. Voy como un representante del reino de Dios, operando dentro del llamado que El me ha dado.)

4. CONDICIONES QUE RESISTEN LA AUTORIDAD ESPIRITUAL

  • Falta de Fe – Mt. 17:19-21
  • Una comunidad incrédula – (Grupo de oración, congregación etc.) -   Mr. 6:4-6
  • La Práctica de Pecado – Gál. 4:9; Jn. 8:34,35
  • Las maquinaciones de Satanás – (obstáculos, engaño, ataques etc.) -  2 Cor. 2:11

 

5. LA AUTORIDAD DE DIOS DEPOSITADA EN MANOS HUMANAS

  • Moisés – Exodo 14:15 – dividió el Mar Rojo
  • Elías – 2 Reyes 2:7-8 – dividió el agua del Río Jordán
  • Eliseo – 2 Reyes 6:17,18 – oró por ceguera sobre el enemigo
  • Pablo – Hechos 13:11 – pronunció ceguera sobre Elimas, el hechicero
  • Pedro – Hechos 5 – pronunció la muerte de Ananías y Safira
  • La Promesa – Hechos 1:8 – poder del Espíritu Santo
  • El Testimonio – Romanos 15:18,19

 

“Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios.”

Guerra Espiritual, Nuestra posición en Cristo,

// February 21st, 2007 // 14 Comments » // Guerra Espiritual

Sacerdotes,

Este escrito lo he traído de la pagina de una mujer de Dios, llamada Rebeca Brown., ella ha sido muy usada por Dios en el ministerio de liberación, es la escritora de libros como “El vino a dar libertad a los cautivos” .

Ella es muy bíblica y acabo de leer el boletín de ellos, lo pongo a su solicitud en mi pagina pero al mismo tiempo les invito a conocer su ministerio Guerreros de la cosecha.

Es increíble lo que la palabra de Dios hace en nuestras vidas cuando es revelada, y es lo que este escrito transmite acerca de quienes somos en cristo y de nuestra posición espiritual, estúdienlo, recuerden, el conocimiento nos libra de ser llevados cautivos , y de perecer,

Isaías 5:13
Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.

Oseas 4:6
Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.

Esto es lo publicado por los hermanos Yolder:

Nuestra posición en Cristo

Recientemente el Señor ha me ha traído a mi, Rebecca, a un entendimiento más profundo de nuestra posición en Cristo. La escritura en Efesios 2 es tan a menudo citada, pero muy poco entendida en una manera práctica para nuestras vidas diarias.

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos). 6 Juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.” Efesios 2:4-6

He leído libros enteros acerca de esta frase importante “nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.” Sin que el autor le diera una definición práctica a lo que esto significa en nuestra vida diaria.

Primero, ¿DONDE están “los lugares celestiales?” Efesios nos dice:

“Esta fuerza operó en Cristo resucitándolo de los muertos y sentándolo a su derecha en los lugares celestiales, 21 sobre todo principado y autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero. 22 Y sometió todas las cosas debajo de sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.” Efesios 2:20-23

“Jesús se acercó y les habló diciendo: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.” Mateo 28:18

El DONDE, es: “sobre todo principado y autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero.” Asombroso, ¿verdad? ¡No puede ir más arriba de allí! Esta es, en realidad, la base de nuestra autoridad sobre Satanás y su reino en el nombre de Jesús. Satanás mismo está incluido en “sobre todo principado y autoridad, poder y señorío”

La siguiente pregunta es ¿CÓMO llegamos a esta posición? Hay una escritura increíble, que es muy poco entendida, en el evangelio de Juan, capítulo 17. La encontramos en la oración que Jesús hizo justo antes de su crucifixión. Primero Jesús ora por sus discípulos, luego añade:

“Pero no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,” Juan 17:20

¿Por quién está orando Jesús aquí? ¡Usted y yo! Nosotros somos los que hemos creído en Jesucristo a través de la palabra de los discípulos, que han sido guardadas para nosotros en la Biblia. Por lo tanto los siguientes versículos después de esta declaración es Jesús orando directamente por nosotros.

“. . . para que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Yo les he dado la gloria que me diste….” Juan 17:21-22

Esta es una declaración asombrosa. Jesús está diciendo que la gloria que Dios el Padre le ha dado, ¡Él nos la da a nosotros también! ¡Increíble! Así que, ¿Qué significa exactamente la palabra gloria? Sí, significa esplendor, brillantez, majestad, etc. PERO, la palabra gloria también significa autoridad. Jesús estaba diciendo que nos daba Su autoridad. Verá, estar sentado en los lugares celestiales es una posición legal de autoridad. No es simplemente una posición física. Pensamos que Jesús está físicamente sentado en el cielo a la derecha de Dios el Padre, y lo está, pero Él también tiene una posición de autoridad. Su autoridad es una posición legal. Así como un oficial de la policía mantiene una posición de autoridad legal para reforzar la ley sobre usted y yo, Jesús mantiene una posición legal de autoridad sobre todo. No hay un poder físico en esa pieza de metal que el policía tiene para identificarlo. Su placa es su identificación y nos muestra su posición legal. Sabemos que si desobedecemos una orden de un oficial, el tiene la autoridad de llamar todo el poder del gobierno como respaldo para forzarnos a obedecer – equipos SWAT, etc. ¡Ellos tienen las pistolas más grandes! Cuando Jesús ordena algo, Él tiene todo el poder, completamente ilimitado, de la cabecera de Dios respaldándolo. Es difícil para nosotros concebir algo ilimitado, pero no hay absolutamente ningún límite para el poder de Dios. Él tuvo suficiente poder para crear todo este universo físico con mucho de sobra.

Nuestra posición de estar “sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús” es una posición legal, no física. No estamos físicamente en el cielo con Jesús, seguro que nos damos cuenta de ello. El problema es que no podemos “ver” una posición legal con nuestros ojos físicos, por ello tendemos a olvidarla o no la entendemos. Déjeme intentar ilustrarlo. Aquellos que están casados están en la posición física de estar casados así como en la posición legal de lo mismo. Cuando usted y su esposo (a) están en el mismo lugar físico al mismo tiempo, entonces su posición es física. Pero cuando tiene que ir en una dirección, y su cónyuge tiene que ir en otra, los dos están separados físicamente. Cuando ya no puede ver, sentir o escuchar a su cónyuge, ¿Significa que ya no están casados? ¡Por supuesto que no! A causa de su posición legal. Usted está legalmente casado. Una distancia física no pone fin a su posición legal de matrimonio. Así es nuestra posición legal en Cristo. No estamos físicamente en la presencia de Jesús ahora, pero ESTAMOS es una posición legal de estar en una relación con Jesús muy especial. Ël está en una posición legal de gran autoridad, y así estamos nosotros en la misma posición con Él – legalmente, no físicamente. Por lo tanto, Su autoridad es nuestra autoridad. Nuestra placa de policía, para explicarlo así, es el nombre de Jesús. Cuando usamos el nombre de Jesús, ¡todo el poder de la cabecera de Dios nos respalda! Prefiero eso a miles de equipos de respaldo policiales.

El Salmista se maravilló con este concepto cuando escribió:

“Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que tú formaste,

digo: «¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria,
y el hijo del hombre para que lo visites?»

5 Lo has hecho poco menor que los ángeles
y lo coronaste de gloria y de honra.

6 Lo hiciste señorear sobre las obras de tus manos;
todo lo pusiste debajo de sus pies:

7 ovejas y bueyes, todo ello,
y asimismo las bestias del campo,

8 las aves del cielo y los peces del mar;
¡todo cuanto pasa por los senderos del mar!
9 ¡Jehová, Señor nuestro,
cuán grande es tu nombre en toda la tierra!”
Salmos 8:3-9

Una vez más, la “Gloria” que Dios le ha dado a la humanidad es una posición de autoridad. ¡Dios ha puesto a la creación en una posición de subordinación legal nuestra!

La segunda pregunta es ¿COMO entramos por completo en esta posición? Bien, en realidad no hay nada que podamos hacer al respecto; Jesús y Dios el Padre ya lo hicieron por nosotros. Jesús nos dijo que podemos acceder a esta autoridad a través del uso de Su nombre. Así como el policía necesita usar su placa o mostrarla antes de usar su autoridad legal para arrestar a alguien, así tenemos que usar nuestra “placa” usando el nombre de Jesús. Esto requiere dos cosas:

1. Posición

2. Fe

Primero, TENEMOS que estar en una posición de ser un verdadero siervo de Jesucristo. Eso significa que tenemos que tomar una decisión libre de hacer a Jesucristo nuestro Dios y nuestro Salvador. Una vez oramos y le decimos esto a Jesús, entonces somos puestos inmediatamente bajo la cobertura de Su sangre y nuestra posición cambia. Antes de hacer esto, estábamos en una posición de ser pecadores separados de Dios, inmediatamente después, nos convertimos en hijos de Dios por adopción. Todos los hijos de Dios, es decir los Cristianos, son inmediatamente puestos en una posición legal de ser sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús. Sin embargo, creo que su habilidad para usar esa autoridad crece según usted crece en el Señor. Justo como alguien nuevo en la policía no tiene la misma autoridad que el Jefe de la Policía. Pero, aún ese oficial nuevo tiene una cantidad básica de autoridad legal. Así es con cada nuevo Cristiano el segundo en que acepta a Jesús.

En segundo lugar, ¿CÓMO usa esta autoridad en realidad? ¡Por fe! Fe es el elemento clave de todo. Bien, entonces ¿Qué es fe y como la obtenemos? Simple. ¡La fe es una decisión! Depende de usted, es su decisión. La fe es decidir aceptar como un hecho que Dios siempre cumple Su palabra.

Déjeme ilustrarlo de esta manera. Usted vive su vida entera basada en fe en la gravedad. ¡Por eso es que no salta del borde de un edificio de diez pisos! En algún punto en su vida decide aceptar que la gravedad existe. No puede ver la gravedad, no la puede sentir, pero decide aceptar el hecho de que HAY gravedad. Esta es una decisión de su libre albedrío que usted ha hecho. Tenemos que proteger a los niños pequeños porque ellos no han tomado esta decisión aún. No tienen fe en la gravedad.

¿Necesita más fe? Lo que en verdad necesita es una voluntad más fuerte. La voluntad para decidir lo que es un hecho y lo que no es. Mientras más tiempo pase leyendo y estudiando la palabra de Dios y escuchándola, más fuertes serán sus decisiones en el reino de Dios. (Romanos 10:17) Mientras más pone al pecado fuera de su vida, más libremente puede fluir el Espíritu Santo en su vida, y más fe tendrá. En resument, tiene que aceptar como un hecho, que está ahora en la posición legal de estar sentado en lugares celestiales con Cristo Jesús.

Una vez venga a este entendimiento, su vida y especialmente sus oraciones, ¡cambiarán dramáticamente! Pídale al Espíritu Santo que le enseñe todo lo que este hecho significa en su vida diaria. Aquí está un ejemplo de lo que El Señor uso en mi propia vida para hacerme entender este concepto.

Por años he conocido y practicado la autoridad que tengo en el nombre de Jesús sobre el reino de Satanás. Pero no he sido tan diligente al usar esta autoridad en otras áreas de mi vida, simplemente creo que fue porque no lo entendía. Daniel y yo tenemos un pequeño gato Russian Blue llamado Joseph. Tiene un año y medio ¡y energía abundante! Dejamos que nuestros gatos corran fuera todo el día, aquí en el rancho. No hay calles alrededor así que no tenemos que preocuparnos por que los atropelle un carro. Sin embargo, siempre los metemos antes de que anochezca porque los coyotes bajan de las montañas al valle en la noche. ¡Desafortunadamente a los coyotes les gusta comer gatos! Así que es por su propio bien que los traemos dentro. Sin embargo, Joseph no quiere entrar en la noche. Quiere andar afuera todo el día Y toda la noche. Sería muy fácil para el andar por 24 horas ¡sin ni siquiera detenerse a comer!

Joseph es uno de los gatos especiales de Daniel. Así que cuando Joseph se queda afuera toda la noche, Daniel está levantado preocupado, dando vueltas y afuera buscándolo, ¡y por lo tanto yo también me desvelo! Es imposible tener a Joseph confinado en la casa mientras dejamos que los otros gatos anden fuera. Hace unas pocas semanas, ya se hacía muy tarde y enfrentamos otra vez el problema de que Joseph no llegó cuando se suponía que lo hiciera. Se estaba oscureciendo rápidamente, y estábamos preocupados. Salí a orar al respecto. Dije, “Por favor Padre, ¡en el nombre de Jesús te pido desesperadamente que envíes ángeles a que traigan a Joseph a casa!” Inmediatamente el Señor me contestó claramente y dijo, “Hice a ese gato con un libre albedrío. El no quiere venir a casa.” Pensé al respecto por un momento, y repentinamente el Espíritu Santo empezó a mostrarme esas escrituras de las que estuve hablando anteriormente. Bajo la inspiración del Espíritu Santo oré, “Si Señor, así lo hiciste, pero yo estoy sentada en lugares celestiales con Cristo Jesús. Estoy en una posición de dominio sobre tu creación, y eso incluye a Joseph. Por tanto, en el nombre de Jesús, ¡te pido que vayas en contra de su libre albedrío y lo traigas a casa ya sea que quiera venir o no!” Luego me senté en el porche para esperar y ver lo que sucedería. Dentro de diez minutos, Joseph llegó al frente de la casa, con su pelaje agitado, siseando y mirando hacia atrás. Yo no miraba a nadie, ¡pero no tengo duda de que lo que miraba era el ángel que lo trajo a casa! No estaba contento, pero pude dormir tranquila esa noche, ¡Alabado sea Dios! Desde entonces he orado de la misma forma por Joseph, y cada vez el Señor lo trae a casa. Finalmente está aprendiendo a venir por su cuenta la mayoría de las veces.

¡En verdad piense al respecto! ¡Este concepto cambiará si vida de oración! ¿Cuántas de nuestras oraciones no son contestadas porque no usamos nuestra autoridad dada por Dios? Es obvio que Dios quiere trabajar aquí en la tierra a través de Su iglesia. Pero nuestra falta de oración y además nuestra falta de uso de la autoridad dada a nosotros nos impide que esta obra sea realizada. Es el Espíritu Santo que obra en nosotros para mostrarnos como orar. Le sugiero que le pida al Espíritu Santo que le enseñe a usar este concepto en sus oraciones diarias. Pero SI recuerde esto. Jesús nos dio el ejemplo cuando dijo “Solo hago aquello que veo que mi Padre en el cielo hace:” En otras palabras, usaremos nuestra autoridad dada por Dios SOLO cuando y como el Señor nos guíe a hacerlo. Dios no nos honrará si intentamos usarla solo para nuestros propios deseos. Por eso Santiago escribió:

“.. pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. 3 Pedís, pero no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites..” Santiago 4:2-3

¿Qué es aquello que no tiene porque no lo ha pedido, y no lo ha pedido de la manera correcta, usando la autoridad que Dios le dio? ¿Cuánto trabajo en el reino de Dios no se ha logrado porque no preparamos el camino orando al respecto? Oro con devoción que el Espíritu Santo nos muestre a todos las respuestas a estas preguntas.

Continuará . . . .

Pista de Carreras

Queremos actualizarlo en lo que está sucediendo con la pista de carreras. Les damos las gracias a todos los que nos han ayudado financieramente, con ánimo, y con oraciones. No podemos hacerlo solos. Esta lección fue reforzada vívidamente en mi mente (Daniel) con la película de Walt Disney Cars. La película hace el punto de que ningún hombre puede hacer algo por si mismo. Toma un cuerpo completo para formar un reino así como toma un equipo completo para que un carro de carrera compita, y para que el que lo maneje llegue a la línea de victoria. Nuestra meta es hacer que cada joven que compita en la pista sea un ganador, trayéndolos a la Línea de Victoria, ¡trayéndolos a Jesucristo! Un ministerio como el nuestro no puede alcanzar muchas almas si lo hacemos nosotros solos. Necesitamos la ayuda de otros. Ustedes son esa ayuda. Le pedimos fervientemente que continúe orando y apoyando financieramente. Esta es una batalla en el reino espiritual así como en el físico.

Tuvimos un buen comienzo al principio de la construcción de la pista cuando unas personas fueron motivadas por el reino de Satanás a venir en nuestra contra. Llamaron a la EPA para quejarse sobre nosotros. Para nuestro horror, la EPA nos dijo que no podíamos terminar la pista a causa de una ley obscura que había sido pasada en la legislatura de Arkansas en 1997 que prohibía la construcción de cualquier facilidad de carreras en el futuro. Se nos dio una porción de la ley por escrito. ¡Todo vino a un paro repentino! Ya habíamos puesto la mayoría de nuestros ahorros personales en este proyecto, y estábamos aturdidos de la sorpresa de estas noticias.

Por dos semanas yo, Rebecca, tome el asunto entero a la corte de Dios cada mañana y cada tarde. Finalmente al final de esas dos semanas, el Señor me habló muy claramente una tarde diciéndome que había rendido juicio en nuestro favor y que el proyecto se realizaría. Estaba ministrado en Florida entonces. Esa misma noche, Dios despertó a Daniel a medianoche y le dijo que se levantara, fuera a nuestra oficina, se conectara en la Internet y buscará la ley por si mismo. Al hacerlo, descubrió que solo nos habían dado una porción de la ley, no la ley completa. La primera oración decía que “Ninguna facilidad de carreras será construida para carros o camiones que han sido modificados para competir…” ¡Ahí estaba la clave! Desde el principio, hemos anunciado que SOLAMENTE carros que pueden andar legalmente en las calles pueden competir en nuestra pista. Esto es porque queremos que el adolescente promedio pueda venir a competir. Ellos no tienen el dinero para competir contra carros de carrera que han sido modificados.

Encontramos un maravilloso abogado Cristiano en Little Rock que ya había lidiado con esta misma ley. Revisó todo y también consintió en que ya que estábamos exentos de la primera cláusula de la ley, también lo estábamos de la ley completa. La EPA estuvo de acuerdo con nosotros, así que podíamos continuar la construcción de la pista. Sin embargo, para entonces, toda la gente de la construcción se había ido a otros trabajos. Sólo porque Satanás pierde, ¡no significa que se queda quieto y juega al muerto! No, se queda luchando, y ciertamente ha hecho eso en nuestro caso. La construcción se detuvo por un total de siete semanas. Tomé el asunto de regreso a la corte de Dios, y muchos otros nos ayudaron a orar por ello. Finalmente todos regresaron hace una semana y la construcción empezó de nuevo. Nuestra fecha proyectada es ahora para el día del Trabajo, el 4 de septiembre.

Por favor permítame compartir con usted unos detalles más acerca de la pista. Acabamos de ordenar dos piedras de granito de seis pies de largo por tres pies de ancho para ponerlas en la entrada de la pista. Las piedras serán de color negro brillante con letras blancas. Los diez mandamientos estarán inscritos en las piedras. Luego habrá una tercera piedra en la parte de abajo que tendrá inscrito: “¡Jesucristo es el Señor!” Planeamos plantar arbustos rojos de barberry alrededor y atrás de las piedras. Estos arbustos mantienen hojas rojas todo el año. Hay muchas pistas de carreras y otros negocios poseídos y administrados por Cristianos, pero no muchos tienen un tema Cristiano, compartiendo el evangelio en cada evento. La mayoría de las pistas que hay ahora, tienen una capilla, y pueden tener oración, pero no presentan el evangelio.

“9 Id, pues, a las salidas de los caminos y llamad a la boda a cuantos halléis”.

10 Entonces salieron los siervos por los caminos y reunieron a todos los que hallaron, tanto malos como buenos, y la boda se llenó de invitados. Mateo 22:9-10

El Señor nos ha mostrado que tenemos que cosechar en los campos que están “blancos para la cosecha.” Algunos campos no están listos para la cosecha. Un problema grande del evangelismo es encontrar algo que atraiga a los no creyentes a un lugar donde puedan escuchar el evangelio. También muchas personas no pueden cosechar efectivamente porque no tienen nada en común con el “trigo” y por ello les es muy difícil hablar con ellos. Encuestas recientes muestran que 78% y más de la población en general está entusiasmada acerca de las carreras y varias formas de deportes motorizados. Lo maravilloso acerca de este “campo” es que va más allá de todas las líneas culturales. Yo, Rebecca, estaba sorprendida recientemente mientras ministraba en Puerto Rico al descubrir que uno de los pastores de la Iglesia estaba totalmente entusiasmado acerca de las carreras. De hecho, trabaja en el área televisiva y es responsable de televisar todas las carreras de NASCAR cuando vienen a San Juan. A dondequiera que viaje, al compartir este proyecto, encuentro que una gran parte de la audiencia ha estado en pistas de carreras en un punto u otro de sus vidas.

Cada día de carrera abrirá y cerrará con oración. También, la primera carrera de cada día llevará un tema Cristiano y una pequeña lección. Además, una tarde de Domingo de cada mes (según crezca se hará más frecuente), planeamos traer a algún hermano (a) Cristiano (a) reconocido para que le hable por 45 minutos a la juventud, compartiendo su testimonio y el evangelio. Un llamado al altar será dado para darles una oportunidad de aceptar a Cristo. Luego le pediremos a esa persona que se quede entre la multitud por el resto del día hablando y compartiendo con las personas. Los que vengan a escuchar el testimonio serán permitidos a competir gratis el resto del día. Estamos trabajando para contactar a muchos muy conocidos conductores de NASCAR y NHRA, y a uno de los dobles de la película Too Fast and Too Furious (Demasiado Rápido y Furioso) ¡No hay ningún adolescente que no haya visto esta película!

La mayoría de ustedes han oído y visto la serie de televisión “The Dukes of Hazard.” Lo que la mayoría no sabe es que la serie es basada en una historia real. El original “Duke of Hazard (Duque del Peligro)” era un corredor ilegal. Ahora es un Cristiano que viaja y comparte el evangelio efectivamente con la juventud. Esperamos poder traerlo también.

Cada persona que entre a la pista recibirá una tarjeta de Salida del Infierno Gratis con el camino de Romanos en la parte de atrás así como la oración del pecador.

Este proyecto entero es un gran paso de fe para Daniel y yo. Para ser honestos, nos estamos metiendo muy profundamente en deudas para poder abrirla. Esto puede parecer sin sentido a algunos, y supongo que los es a los ojos de los hombres, ya que los eventos mundiales nos muestran que estamos más y más cerca del fin. Sin embargo, el Señor ha puesto muy arraigada en nuestros corazones la escritura de Lucas 19:

“Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.

12 Dijo, pues: «Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir un reino y volver.

13 Llamó antes a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: “Negociad entre tanto que regreso” Lucas 19:11-13

¡Tenemos que NEGOCIAR hasta que nuestro Señor regrese! Tenemos que hacer el negocio del reino, ¡y eso es traer almas a Cristo! Creemos con todo nuestro corazón que si trabajamos diligentemente en el reino de Dios, que cuando los tiempos duros vengan, Dios mismo nos cuidará y proveerá.

“Me es necesario hacer las obras del que me envió, mientras dura el día; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.” Juan 9:4

Unámonos juntos a trabajar diligentemente en el reino de Dios mientras es aún de día. El tiempo es corto, hermanos y hermanas, y el asunto es urgente. Las almas se pierden a diario. Es nuestra meta traer tantas almas como sea posible a Cristo. Luego tienen que ser liberadas y entrenadas en el Señor. Es nuestra oración que la pista de carrera será en verdad “una carretera al cielo” para los perdidos.

“ Una voz proclama:

«Preparen en el desierto

un camino para el Señor;

enderecen en la estepa

un sendero para nuestro Dios.

Isaías 40:3

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